A falta de 8 meses para la prescripción, la presentación de un escrito de petición de nuevas diligencias en el juzgado n°4 de l’Hospitalet, mantiene las esperanzas de justicia en el caso de Pedro. Hace 27 años un policía asesinó de un disparo a Pedro Álvarez Peso en l’Hospitalet de Llobregat. Nadie ha sido juzgado aún. El caso prescribe en 2020. ¿Inoperancia o impunidad? Desde 1993 la plataforma Pedro Álvarez conmemora la fecha del asesinato con una manifestación, que este año parte de plaza Universitat. El sábado 14 a las 17h.

La manifestación va a ser así: Las hermanas y los padres de Pedro llegarán antes. Vendrán de la Verneda. Anónimas ellas, deambulante él. Se acercará la hora y desde Hospitalet llegará una Citroen C15 que pondrá los warning y parará en plaza Universitat. Dos miembros de la plataforma descargarán una pancarta y un equipo de sonido. Cada vez más habrá mas gente. Espontáneamente se formará un pasamanos popular en plaza Universitat. Carmen Peso (madre de Pedro) abrazará muy bien, estará abrigadita . La pancarta llevará un rato extendida en el suelo. Juanjo Álvarez (padre de Pedro) decidirá que no hay tiempo para más abrazos, y con un par de gestos pondrá en marcha un ejercito de anónimas y anónimos que se aferrarán a la pancarta con los nudillos apretados. Saldremos. El silencio tenso de plaza Universitat se romperá cuando alguna garganta «full equip» grite “Pedro hermano, nosotras no olvidamos “. Ya estará. Ya no podremos parar. “Yo marco el ritmo”, dirá Juanjo caminando diez metros por delante de la pancarta. Parecerá como si estuviera empujando con la mirada al coche patrulla de la Guardia Urbana de Barcelona que abrirá el paso a la marcha. A paso ligero ocuparemos la zona más comercial de Barcelona. Por unos momentos, a la gente le interesará más lo que esta pasando en la calle que en los comercios. Turistas paralizadas en las aceras harán fotos mientras recibirán un flayer con información. Algunas aplaudirán. En plaza Catalunya algún autobús de TMB y varios taxistas acompañarán con su claxon. “Pedro hermano, nosotras no olvidamos “ continuará la marcha a paso ligero, con los pelos de punta y los ojos llorosos. Retumbará la calle. Éste año las luces navideñas serán más bonitas o más feas que el anterior. Las luces azules de la Guardia Urbana se confundirán con entrañables adornos navideños. “El enemigo difuso”. Llegaremos a via Laitena. Allí habrá un edificio de la policía. Bajando a la derecha. Uno metros antes de llegar a él, Juanjo hará un gesto de parar. La pancarta se parará y seguirá solo. Se hará el silencio. Vallas y furgones policiales custodiaran el edificio. Seis policías en posición de firmes estarán entre las vallas y los furgones. No hará falta darle flayers, ya saben de que va la mani. ¡Y tanto que lo saben! Juanjo se acercará a la valla. Solo. En silencio y en posición de firmes. Estará un minuto, quizás dos. Se girará para emprender la marcha de nuevo, y en ese momento el silencio se volverá a romper. Esta vez más con más rabia. “Què fa la policía? Tortura y asesina. La policía tortura y asesina. Asesinos a sueldo, abuso de poder». De los furgones bajarán más policías y habrán más gritos mientras la marcha continuará hacía plaza Sant Jaume ignorando sus demostraciones de fuerza. Ya sabemos de lo que son capaces. En plaza Sant Jaume se entregarán escritos a las administraciones, se agradecerá a la asistencia y se desconvocará la manifestación. Llegará la Citroen C15 para recoger. “Me tomaría una cerveza si no tuviera que llevar esto para Hospi”, dirá el conductor a las anónimas y anónimos. La noche acabará con despedidas a pié de metro.

Bona nit familia.