La plataforma Pedro Álvarez acudirá el próximo sábado 18 de marzo, invitada a participar  en la Fila 0, a la I Jornada Internacional de Familiares de Personas Represaliadas que se celebrará en Barcelona. La jornada incluye un extenso programa de mañana y tarde con una reunión de familiares de personas represaliadas y talleres de formación en el ámbito jurídico en el Centro Cívico Antic Convent de Sant Agustí, al carrer Comerç. Por la tarde, está previsto un acto público y mesa redonda en el Saló del Tinel, moderada por los periodistas Mònica Terribas y David Fernández.

Manifiesto de la Xarxa anti-repressió de familiars de detingudes

La Xarxa anti-represión de familiares de personas detenidas hemos querido reunir en esta Jornada a familiares de persones represaliadas, detenidas, encarceladas, torturadas y asesinadas en tiempos de dictaduras y guerras, pero también en nuestro tiempo por el solo

hecho de defender una vida digna, con igualdad de oportunidades y plena libertad.

Personas represaliadas por haber hecho uso del derecho de expresión, de huelga, de manifestación, en defensa de los derechos básicos como la vivienda, la

educación, la sanidad, el agua, la luz y el calor del hogar para los mas vulnerables, el espacio agrícola que debe garantizar nuestra alimentación, el derecho de los pueblos a su autodeterminación, la plena igualdad entre hombres y mujeres, un trabajo suficientemente

remunerado y con una contratación estable, en defensa del espacio público, de planes urbanísticos para mejorar la vida de nuestros barrios y pueblos y no para la especulación inmobiliaria o del turismo y el ocio, por unos centros sociales no tutelados sinó autogestionados, en defensa de la vulnerabilidad de la infancia y de la gente mayor y por la atención pública a los cuidados de la vida y por la defensa de los bienes comunes para toda la colectividad.

Personas que han tomado la calle para protestar contra la discriminación y el maltrato a los mas vulnerables, contra conatos fascistas, contra la supuesta crisis económica con recortes de derechos a la mayoría social. Personas que han alzado la voz en definitiva para luchar por un mundo mejor.

La Xarxa nació en 2014 como una necesidad de apoyar a nuestros hijos e hijas en un contexto de crisis, protestas sociales y abusos de poder donde los jóvenes con sentido crítico se manifiestan. La Xarxa nació para afrontar colectivamente las experiencias, la carga que toda esta represión conlleva y para exponer públicamente todos los hechos que están marcando para siempre nuestras vidas.

En esta situación hemos perdido la ingenuidad, hemos aprendido que el Derecho no es un principio universal que acoge a todos por igual. Hemos aprendido como los jóvenes activistas son puestos en el punto de mira en clave de castigo a su disidencia y como en los procesos judiciales la versión policial se impone delante de la evidencia de los hechos. Nos pesa y mucho

todos los casos y los encarcelados por defender libertades colectivas. Y nos pesan y mucho las manipulaciones informativas. Hemos visto de cerca la impunidad policial y judicial. Hemos visto nuestras hijas e hijos masacrados por participar en la protesta, por resistirse a aceptar la injusticia, y todo esto es una losa muy pesada para llevarla solas. Por esto lo queremos compartir.

Estamos aquí no solo para testimoniar los oscuros episodios que han vivido nuestras hijas e hijos sinó también por el pasado de los que aun buscan el cuerpo de sus familiares en alguna cuneta sin apoyo institucional, juicios sumarísimos sin derecho a ninguna defensa, por los sancionados, expulsados, expedientados, encarcelados, exiliados que antes que los nuestros vieron trucada su vida. Sabemos que el poder hace servir la represión para mantener las cosas como están. Lo sabemos pero no lo aceptamos.

Sabemos que esta represión esta amparada por leyes vigentes, como la ley “Mordaza” y por inercias o complacencia en tiempos pasados a todos los niveles que han perpetuado prácticas poco o nada acordes con los derechos humanos. Lo sabemos pero no lo aceptamos.

Pero también sabemos que nos encontramos delante de una emergencia social por parte de unos intereses ajenos a la mayoría de la sociedad y necesitamos unirnos para ayudarnos y defendernos. Las madres y padres ya no lloramos, ahora luchamos y pedimos complicidades, conscientes de la importancia que tiene el hecho de ir sumando con entidades y colectivos para hacer frente a tanta impunidad. Nuestro único miedo es que no haya solidaridad, por esto hacemos extensivo nuestro dolor y reclamamos a los gobiernos poner fin a tanta impunidad al mismo tiempo que exigimos a los medios de comunicación información responsable.

Reclamamos retirar todos los cargos y condenas a todos los imputados por las luchas sociales y amnistía inmediata a todos los presos por motivos de disidencia.

Reclamamos el fin de la democracia vigilada con jóvenes acosados por el sistema por sus ideas, con listas negras, teléfonos pinchados, ficheros policíacos ilegales, seguimientos y un creciente control social que nos asfixia pretendiendo hacernos mas vulnerables.

Reclamamos una sociedad capaz de entender y aceptar que la disidencia puede ser una fuente de riqueza, aportando propuestas positivas para la construcción de una sociedad garante de los Derechos Humanos.