El caso Pedro Álvarez cumple 20 años de olvido e injusticia judicial. El joven fue asesinado por un policía en Hospitalet de Llobregat en diciembre de 1992. El policía fue puesto en libertad “por falta de pruebas concluyentes.” La Plataforma lleva denunciando el caso dos décadas, convirtiendo el caso en una bandera contra los abusos de poder.

El asesinato de Pedro Álvarez a manos de un policía que salió de la cárcel con total impunidad al tercer día de su detención cumple el próximo diciembre 20 años de indignación y complicidad judicial, pero también de una no resignación ante la injusticia que ha convertido al caso en la bandera de todos los casos de abuso de poder por ser el movimiento social europeo al respecto más antiguo y todavía vivo.

Pedro Álvarez, un joven de 20 años, acompaña a su novia a su casa en la ciudad catalana de l’Hospitalet de Llobregat, cuando un coche casi la atropella. Pedro entonces inicia una discusión con el conductor que finaliza cuando éste coge un arma del coche y le descerraja tres tiros que acaban con su vida. Las sospechas recaen contra un policía nacional que es detenido y puesto en libertad al tercer día. La jueza dificulta la investigación e inicia un proceso totalmente irregular a pesar de que todas las pruebas apuntan hacia el autor: balística, automóvil, rueda de reconocimiento, etc.

A partir de entonces familiares y amigos de Pedro, acompañados de decenas de movimientos sociales, artistas e intelectuales, crean una plataforma encabezada por los padres de Pedro, Juan José Álvarez y Carmen Peso, que en medio del dolor y la impotencia intentan implicar a la sociedad y a los medios de comunicación para exigir responsabilidades a las autoridades, y denunciando una y otra vez, el caso de abuso de poder que les había arrancado la vida de un hijo.

La plataforma lanza una vez más la campaña, que como siempre comienza cada 11 de septiembre y finaliza cada 15 de diciembre, lo que representa una larga lucha de dos décadas en las que se han realizado cientos de actos, como ofrendas florales, concentraciones, marchas, encierros, actos culturales y hasta una huelga de hambre. La Plataforma destaca como siempre la solidaridad de miles de ciudadanos que han apoyado siempre el caso, a pesar de las presiones contra la misma, e insiste como siempre en el abuso de poder al que la sociedad está sometida. Lo cierto es que el caso de Pedro no es un caso aislado tal y como demuestran otras luchas sociales como el caso 4F, el caso Jonathan Castillo, el caso de Isabel Ferragut o recientemente el caso de Juan Pablo T en Girona.

Pero a pesar de tanta injusticia y como siempre ocurre, existen pequeños grupos de personas que siguen luchando contra todo lo establecido, a contracorriente, pero con toda la dignidad y solidaridad de la que nunca serán capaces los jueces y medios que siguen encubriendo a los culpables.